El talento es la materia prima del trabajo. Eso lo sabe la autora Raquel G especializada en personal branding, quien lanzar esta semana su m reciente proyecto: listo!, un libro de m de 200 p en el que brinda consejos y recomendaciones para encontrar esa habilidad innata que le ayudar a brillar en el mundo laboral y de los negocios. Esto es lo que la experta convers con SEMANA..

Las ideologías cimientan los principios que consideramos «éticos» en nuestra conducta. La raza, la patria, la sangre, la bandera. Los colores de un club de fútbol. Claro que perdimos tiempo el segundo día en la visita a Mont Royal, la colina que se alza en medio de la ciudad. Fuimos en metro hasta la estación Mont Royal. A la salida hay una cabina de información, pero nos informaron mal porque nos dijeron que desde allí hasta el chalet en la cumbre de la colina, un enorme edificio construido en 1932 con una terraza que es lo que se llama el mirador Kondiaronk desde el que se divisa todo Montreal, había unos tres cuartos de hora a pie que al final se convirtieron en una hora y media hasta llegar al «lago de los castores».

La estrella de los Lakers también criticó el momento en el que ‘Magic’ anunció que dejaba la presidencia, solo unas horas antes de jugar el último partido de la liga regular frente a Portland: «Nadie sabía nada. Estábamos como: ‘mierda, ahora?’, faltaban 70 minutos para el partido. Hay un tiempo y un lugar para todo.

En esa ocasión, con un Barcelona jugado al ataque y con el afán de realizar una remontada épica, Mascherano le hace una falta clara en el área a Di María, que el juez decidió no pitar. Ese gol habría liquidado las opciones ‘culés’, sin embargo, para Deniz Aytekin, no pasó nada que ameritara soplar el silbato. Lo triste es que el mismo central argentino aceptó después del partido que sí golpeó a su compatriota en esa jugada..

Dejamos Marrakech atrás por la concurrida carretera que va a Fez y empezamos a surcar otras con mucho menos tráfico, que presentaban unos campos bastante más verdes de la idea preconcebida que suele tenerse de estos lugares, si bien parece que en el norte de Marruecos el invierno y la primavera habían sido tan irregulares y locos como en Espaa, registrándose abundantes lluvias y nieve incluso fuera de temporada. Vimos muchos olivos, con almazaras donde se produce el aceite de Marrakech, que tiene una gran calidad. Durante los primeros kilómetros me mostré bastante comedida y apreté bastante menos de lo normal el disparador de la máquina de fotos, situación que apenas tardaría un par de horas en cambiar.