My biggest complaint is there is no wireless connectivity with the Up. To sync your data, you take the bracelet off your wrist, take the end cap off one end, and plug the 3.5mm plug into your iPhone’s headphone jack. Each time I do this I’m convinced I will lose the little end piece, though I haven’t yet.

Dos dias en la preciosa Dali y alrededores :lago Erhai ,pueblos típicos y el gran templo Chongsheng , coincidiendo aquí con la popular fiesta de la antorcha. Visitamos los templos en la montaa de Shibaoshan en Shaxi y subimos 2 dias a Shangrila disfrutandode su calma, ambiente tibetano y magnífico monasterio Songzanlin. Aquí nos falló el tiempo y no pudimos ir al Salto del Tigre cerrado por la lluvia.

Tema dormir. Vamos en plan mochila pero tampoco queremos ir en plan «supervivientes» durmiendo en cualquier sitio! me encantaria que me dijerais pq precios se mueven los alojamientos que esten bien, no hablo de hoteles 5 estrellas ni por asomo, alojamientos decentes limpios, que puedas dormir sin tener que registrar toda la habitacion a la busqueda de insectos varios. Desde Angkor solo puedes volar via Bangkok, no hay vuelos directos con el sur.

Nada más entrar en la zona de Redwoods, empiezas a sentirte ínfimo, al lado de los gigantescos árboles que pueden llegar a los 120 metros de altura. El recorrido te deja con algo de dolor de cervicales de tanto mirar arriba, intentando ver el final de estas moles. Se pueden ver troncos caídos por los que pasear por encima, con enormes raíces; troncos quemados (seguramente por rayos); troncos huecos en los que esconderse..

El jueves comenz con Max Mara. Seg el programa, el desfile trataba sobre un viaje en barco, pero en realidad se refer a Simbad el Marino, y no a los traficantes de personas. As que lo que se ven son chaquetas con hileras de botones y pantalones marineros, rayas, grandes estrellas y estampados con ojos de buey.

«Aquello fue algo grandioso», comenta Rasmussen sobre la exhibición de Riis en Hautacam, el día en que debía defenderse de un último intento de Indurain, en busca de un milagro en Lourdes, por defender su corona; también de los ataques de aquel Festina aún por desenmascarar, encabezados por Richard Virenque y Laurent Dufaux. Pero Riis, camino ya de los 33 aos, no se defendió de nadie. Siguió fácil la rueda de Indurain cuando el navarro trató de acelerar el ritmo, de reeditar la tortura a la que sometió a todos sus rivales en la misma ascensión entre la niebla dos aos antes, y se marchó solo con una aceleración.