Rivers en un excelente entrenador, Jackson es el mejor de todos los tiempos en busca de su und cimo anillo. Otra colisi n maravillosa en una final que es otro gui o del destino a la historia m s grande jam s contada, con todo el peso de la m stica y la leyenda. El duod cimo pulso entre dos franquicias condenadas a encontrarse y en esencia encantadas de hacerlo, felices de odiarse.

La cagada de Leticia es sobre todo de imagen, pero no por ello es menos cagada. Como le decía Bob Pop (segunda citación en una semana, Bob, te paso por DM mi número de cuenta) a Buenafuente en su programa, «elegimos bien las causas, pero mal los referentes». Leticia Dolera no es El Feminismo y no ha dicho nunca que lo fuese, pero tampoco ha renegado de una ola que comenzó surfeando a duras penas (eso se lo damos) y luego con una comodidad sospechosa.

El vuelo me costó unos 194 en total. También adquirí un seguro de viaje por 17, creo que con Europ Assistance. Lo siguiente fue el itinerario: Atenas, Delfos, alguna excursión por el Peloponeso y Meteora, eran fijos.. Campos vio la luz por primera vez en Acapulco, Guerrero, en la costa de México. Desde pequeo jugaba con un balón de fútbol en la playa, al tiempo que veía a los surfistas hacer sus maniobras en el mar. Divertido y original, se basó en los colores llamativos que utilizan estos deportistas para crear sus propios uniformes, alejados de la seriedad de los mayoría de los arqueros de la época..

«Está previsto que el plantel vuelva a entrenar el 5 de enero. Si soy el técnico, hay que ver quiénes llegan mejor. Hay que ver qué jugadores me convencen esa semana para jugar el clásico. «Se quedó impactado, no podía ni hablar!», recuerda emocionado José Miguel. «Los volvió a meter en el sobre, me dio un abrazo y salió de la cafetería para meterse en su coche. Allí estuvo unos minutos, en los que lo vi echarse las manos a la cabeza.

Muy pronto, el estilo florido de Johnson llamó la atención de varias personas. En sus textos, el entonces periodista llegó a afirmar que la Unión Europea planeaba obligar a Reino Unido a vender sólo un tamao de ataúdes y de condones, que sus adoradas papas fritas con sabor a camarón serían prohibidas, que sus salchichas estaban en peligro o que los pescadores serían forzados por ley a usar redes en la cabeza. Este tipo de artículos tenían dos elementos en común.

Lógicamente la visibilidad mejora algo cuando iniciamos el descenso de regreso hasta la estación, pero sigue sin aparecer seal alguna de que la situación vaya a mejorar en las próximas horas. Así que entramos a las 12:15 en el Trapper’s Saloon con el único objetivo de informar de que nos interesa regresar en el autobús de las 12:30, aprovechar la conexión a Internet gratuita y conseguir sendos chocolates calientes a tres dólares la unidad para acompaar las porciones de pizza que traemos encima. Sí, chocolate con pizza, nunca es tarde para descubrir nuevas delicatessen.