La serie no solo presenta a la pareja, sino también a otras figuras que integraron la vida de Fosse, como Joan Simon, una bailarina que a su vez había sido esposa del escritor Neil Simon y amiga muy cercana de Gwen. La actriz Aya Cash es quien toma ese papel y subraya: «Gwen no solo era cantante, bailarina y actriz, sino verdadera directora y coreógrafa. Es fascinante que ella ahora esté saliendo a la luz»..

Pereza. Ronaldinho tuvo el talento por castigo y acab abandonando el primer escal n del f tbol por la puerta de atr s. Mientras el ingenio con la pelota fue moneda de pago, gan incluso un Bal n de Oro y una Liga de Campeones. La mayoría de ellos estaban a su aire y medio durmiendo, mientras que otro, el más pequeo, sí que estaba más activo y juguetón. Los cuidadores le decían a la gente lo que tenía que hacer y no hacer para entrar en contacto con el tigre. Básicamente la «actividad» consistía en tumbarse con la cabeza apoyada en el lomo del tigre y hacer una foto..

El maratón tiene sus raíces en un famoso episodio bélico de la Grecia antigua ocurrido en el 490 antes de Cristo. El ejército ateniense derrotó a los persas en la batalla de Maratón. Un soldado tuvo que llevar la noticia del triunfo desde el campo de batalla hasta Atenas y lo hizo recorriendo a toda velocidad la distancia que separaba ambos puntos.

Y un museo. Que me encantó, sobre la guerra de Argelia. Pequeo, y cuya única visitante era yo. Volvimos al hotel, nos cambiamos de ropa y bajamos a la playa que está frente por frente del Hotel Barceló Jandia Playa. Se tarda un ratito en llegar (seis o siete minutos). Además de atravesar el propio hotel (depende de donde esté el alojamiento habrá que caminar más o menos, nosotros estábamos cerca de la salida a la carretera, pero alejados del restaurante), hay que cruzar una zona comercial, bajar a la calle por unos ascensores, cruzar la carretera (se puede ir por un subterráneo) y encontrar el paso hacia la playa a través de la zona de matorrales (espacio natural protegido que no se puede pisar, compuesto por vegetación que soporta el agua salada).

Un lugar de contradicción muy lógica. Así es Marruecos, la puerta a frica que se abre a una diversidad abrumadora. No es de extraar que grandes artistas, como el pintor francés Henri Matisse, buscaran el color y la luz en un país que es «un paraíso en la Tierra».

Dan las 13:15 cuando estamos ya esperando frente a la puerta de embarque designada, hora de echar mano de los tuppers que «La Lola» también conocida como mi madre nos ha preparado con todo el cario. El vuelo empieza a acoger pasajeros puntualmente, y gracias a la amabilidad de un chico argentino conseguimos cambiar nuestros asientos del centro de la cabina por unos en el lateral izquierdo que nos permita disfrutar de una ventanilla. Las butacas son las habituales de clase turista, con un espacio para las piernas suficientes para un par de horas pero que nos obligará a levantarnos y dar un paseo por el pasillo varias veces durante el vuelo.