Acabamos el día conociendo la playa de Carmel. A Nacho le encanta, pero yo estoy tan cansada que ya no doy más de mí. De aquí nos dirigimos por fin al hotel: el Carmel River Inn. No es que no haya casi católicos, me temo que aún hay muchos, pero de todos modos a los demás también nos importa, al menos mientras se dedique dinero del estado (dinero mio) a patrocinar a estas gentes, al mismo tiempo que se deja de cobrar dinero del estado (dinero mio) en impuestos a estas gentes, y a la vez que estas gentes se dedican a influenciar al estado (del que hago parte) en muchos temas en los que no deberían entrometerse, una vez que no son estado (aquí) ni han sido elegidos democráticamente por pueblo ninguno. Lo de las leyes al Estado y lo del Papa al Papa, no? Votarán a un Papa LOS que deben de votar. Si no quiere pagar, pues se aguanta como yo! O entonces, en contrapartida: NADA! de impuestos para nadie.

El a pasado, un adolescente negro en Monroe, Louisiana, no pudo asistir a clase porque su cabello estaba te de rubio en honor al jugador de la NFL Odell Beckham Jr., mientras que una escuela londinense le dijo a un ni negro de 12 a que lo castigar y suspender si su madre no cortaba sus rastas. Y en 2009, una maestra blanca en Milwaukee cort una de las trenzas de una ni negra de primer a Lamya Cammon, supuestamente porque no dejaba de tocar su cabello. La maestra fue multada con 175 d por alteraci del orden p Este mes se cumple el aniversario 500 de la trata transatl de esclavos, pero los negros siguen siendo vigilados por sus caracter f lo que refleja el problema actual de la discriminaci racial y la criminalizaci de la negritud.

A relao diplomática entre os dois países seria restabelecida em 1986, já com a democracia restabelecida no país. Desde ento, os governos brasileiros tm ampliado a troca comercial e inclusive a presena de companhias nacionais na ilha. Somavam se 400 até recentemente.

4. Aproximadamente un ao antes, empezamos a mirar los billetes de avión. Cuando ya teníamos la ruta clara, y después de un seguimiento de precios desde agosto, en enero compre los billetes. Lo del transporte público en DF es muy divertido: los autobuses, yo he subido en «peseros» sola y acompaada. No he tenido problemas. Uno por Paseo Reforma fue un show como el taxista de «Mujeres al borde de un ataque de nervios» de Almodóvar: el conductor manejaba con una sola mano medio bailando con Rubén Blades a toda leche, con un salpicadero lleno de luces de colores intermitentes y de cacharros en plan «mambo taxi»..